Esta semana hemos sido testigos de una de las peores caídas en el Ibex 35 , indicador del estado de las inversiones en sus valores más representativos de la bolsa de Madrid.
Es éste un sistema económico globalizado en el que un supuesto evento negativo de carácter internacional , como puede ser un atentado terrorista de la escala del 11S , del comienzo de una guerra entre países como la guerra de Irak , o el anuncio por parte de los organismos financieros internacionales , leáse BCE , FMI ,etc ... , de una eventual subida de los tipos de interés , desencadena en la bolsa un totum revolutum de inversores que lejos de querer arriesgar su dinero retiran sus activos de aquellas empresas con las con anterioridad pretendían sacar pingües beneficios y a las que no han dudado en abandonar a su suerte en los momentos difíciles.Sin embargo no es que yo no comprenda la reación de estos inversores grandes o pequeños que actuan de tal manera, ya que el dinero o tiene fronteras , ni patria, ni madre , ni padre , ni nada que no se parezca al generoso egoísmo que parió la economía de mercado , con sus reglas de selva tropical donde sólo la fuerza o la inteligencia pueden salvarte del ataque de las fieras , y que posiblemente todos nosotros formemos parte de ese decorado de fieras desalmadas y presas indefensas.Tomás de Iriarte dejó escrito entre sus ingeniosas fábulas :"Cien mil moscas acudieron / a un panal de rica miel , / que por golosas murieron / presas de patas en él". Pero aunque Dios dejó escrito :" ... nunca dejaréis de ver pobres" , no seré yo quien critique un sistema que ha proporcionado unos mayores niveles de vida entre una mayoría de ciudadanos , que han entrado a formar parte de lo que denominamos clase media , o los avances en cuanto al acceso de la sanidad , educación , etc ...de un cada vez mayor número de personas a lo largo y ancho del mundo . Sin embargo confiar en un sistema económico que se comporta como un castillo de arena ,que se desmorona con el azote de la mínima ola que se acerca a la orilla , resulta confiar en un espejismo , confiar en un sueño que se desvanece en el mismo momento en el que se recupera el estado vigilia , o lo que es lo mismo , cuando la realidad nos devuelve a la densa e inhóspita jungla de necesidades y aspiraciones humanas. ¡Dios guíe y done sabiduría a los magos del liberalismo!Amen.
domingo, 27 de enero de 2008
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